Sin duda has sido, rebuscando en mi
memoria, el que más he querido.
Sin duda el más amado, el más sufrido.
Pero como no alcanzo a entender el porque de la primera herida,
Hoy te digo:
Compañero del alma, compañero amado, querido
Que agua pasada no mueve molino.
Mari Carmen Martínez, mcm47@hotmail.com