TEXTOS LIBERTOS

 

     Éste es un espacio abierto para todos aquellos textos, imágenes, webs, etc. que nos vamos encontrando por la vida y que compartimos con la esperanza de que ayuden a los demás tanto como nos ayudaron a nosotros en su momento.

     Para enviarnos material para incluir en cualquiera de las secciones de El Rincón Libre: info@arteslibres.net

 

Índice:

(Para llegar a cada uno de los artículos, haga click sobre el título del mismo)

bulletEl individuo y sus miedos...
 
bullet Reflexiones
 
bullet No seas tan egoísta, piensa más en ti mismo
 
bullet Cerebros de izquierdas y de derechas
 
bullet ¿Qué es el miedo?
 
bullet Todos hacemos las mismas cosas...
 
bullet Todos somos Robin Hood
 
bullet Las leyes fundamentales de la estupidez humana
 
bullet ¿Somos tontos?
 
bullet Salud
 
bullet Hombres y mujeres. No somos enemigos...

 
bulletEl grupo y sus fantasmas
 
bullet Reflexiones
 
bullet La educación de los hijos
 
bullet La guerra, ¿para qué?
 
bullet La identidad puede matar
 
bullet Ley, leyes, leyendas
 
bullet Las leyes fundamentales de la estupidez humana
 
bullet Una patología: la violencia-delincuencia
 
bullet Drogas
 
bullet ¿Culturas primitivas?
 
bullet Religión
 
bullet Círculo de amistades y amistades circulares
 
bullet La aldea global
 
bullet Superpoblación, el superproblema
 
bullet No digas que no puedes hacer nada por el mundo
 
bullet Histérica Histórica
 
bullet Una breve historia de la Evolución
 
bullet Paradojas
 
bullet Bípedos para ahorrar energía
 
bullet Las dos caras de EE.UU.
 
bullet Derechos inhumanos

 
bulletPolis sin políticos
 
bullet El TAO de la política
 
bullet Programa político
 
bullet Democracia participativa
 
bullet Esclavitud
 
bullet Derechos de la mujer

 

bulletConviene no olvidar...
 
bullet Esas utopías que resultaron no ser tales...
 
bullet El arte de amar
 
bullet El arte de vivir
 
bullet ADN Y EMOCIONES
 
bulletEL POEMA ERES TÚ
 
bullet¿TÚ DE QUÉ ERES ESCLAVO?
 
bullet INSTRUCCIONES DE EMERGENCIA
 
bulletOCHO MITOS SOBRE EL DINERO
 
bullet LA RECETA DE LA FELICIDAD
 
bullet EL HOMBRE MÁS FELIZ DEL MUNDO
 
bullet LAS LEYES CÓSMICAS
 
bullet EL OPTIMISMO ATRAE LA SALUD
 
bullet LA INVITACIÓN

 
bulletCajón de sastre desastre
 
bullet El origen de las palabras
 
bullet Relatos


 

 

El individuo y sus miedos...

"Cuando uno no vive como piensa, acaba pensando como vive".                                                         (Gabriel Marcel)

 

"Conocí el bien y el mal, pecado y virtud, justicia e infamia; juzgué y fui juzgado, pasé por el nacimiento y la muerte, por la alegría y el dolor, el cielo y el infierno; y al fin reconocí que yo estoy en todo y todo está en mi" (Hazrat Inayat Khan)

  

El Hazrat Inayat Khan (Vadodara, 5 de julio de 1882 Nueva Delhi, 5 de febrero de 1927) fue un musulmán sufí fundador del movimiento "Sufismo Universal", quizá la primera tentativa de origen musulmán que se propuso dar a conocer a Occidente el pensamiento islámico e intentar la comprensión recíproca. Su mensaje universal de Unidad Divina, el Tawhid, era una prédica de amor, paz, armonía y libertad espirituales, que mostraba su habilidad distintiva y efectiva para transmitir el Sufismo a las audiencias occidentales de la época. También divulgó la música devota del Islam, a la que consideraba como el mejor camino para el desarrollo espiritual, añadiéndole además técnicas tradicionales de meditación.

 

 Un artista contemporáneo pintó un cuadro –La Luz del Mundo– que muestra a un hombre en un jardín a medianoche. En su mano izquierda sostiene una lámpara mientras que con la derecha está llamando a una pesada puerta.

El día en que se mostraba esta obra por primera vez se encontraban presentes varios críticos de arte. Cuando se descubrió la cortina que lo escondía, uno de ellos se acercó al artista para decirle:

-Señor Hunt, ¿por qué no ha terminado la obra? 

-Está terminada –contestó el artista.

-Pero si no hay pomo ni cerradura en esa puerta –señaló el crítico.

-Eso –dijo el artista– es la puerta del corazón humano y sólo puede ser abierta desde dentro.

                 (Farifax Downey/El Corazón Humano)

 

Reflexiones

"Ahorcamos a los pequeños ladrones y permitimos que los grandes ladrones ocupen los cargos públicos." Esopo (c 550 AC. fabulista griego)

 

 "We hang the petty thieves and appoint the great ones to public office." Aesop - (c. 550 B.C. legendary Greek fabulist)

 

bullet "Conocí el bien y el mal, pecado y virtud, justicia e infamia; juzgué y fui juzgado, pasé por el nacimiento y la muerte, por la alegría y el dolor, el cielo y el infierno; y al fin reconocí que yo estoy en todo y todo está en mi" (Hazrat Inayat Khan)
 
bullet "Ser consciente de la propia ignorancia es un gran paso hacia el saber". (Benjamin Disraeli)
 
bullet “Vive como piensas o acabarás pensando como vives”.
 
bullet “Lo que hacemos por nosotros mismos muere con nosotros.
Lo que hacemos por los demás y el mundo permanece y es inmortal”
 
bullet “El destino reparte las cartas, pero nosotros jugamos la partida”. (Shakespeare).
 
bullet “La palabra es el médico de la mente enferma” (Esquilo)
 
bullet “El modo de decir forma parte de la verdad que se dice”.
 
bullet “Lo importante en la vida no es lo que nos sucede sino como lo afrontamos”.
 
bullet Se puede cambiar sin crecer, pero no se puede crecer sin cambiar"
 
bullet "La felicidad es un trayecto, no un destino... trabaja como si no necesitaras dinero... ama como si nunca te hubieran herido... y baila como si nadie te estuviera viendo..." (Filling Lilianaē)
 
bullet "Envejecer es obligatorio, madurar es opcional."
 
bullet "El que no hace nada no se equivoca nunca, pero hace de toda su vida una gran equivocación".
 
bullet "Cuesta muy poco ser feliz y mucho darse cuenta"
 
bullet Si no vives para servir a los demás, no sirves para vivir con los demás.
 
bullet “Ámame cuando no lo merezco, porque es cuando más lo necesito”. (Proverbio chino)
 
bullet "Félix qui potest rerum cognoscere causas"
("Feliz aquel que puede conocer las causas de las cosas").
 
bullet Serenidad para aceptar las cosas que no puedes cambiar.
-Valor para cambiar las cosas que puedes cambiar.
-Y sabiduría para distinguir unas de otras.
 
bullet Consejos para una digna supervivencia:
1- Nunca pierdas la oportunidad de decirle que la quieres a la persona que amas.
2- No te arrogues victorias que no hayas conseguido ni permitas que otros te roben las tuyas.
3- Di siempre la verdad.
 
bullet Consejos para luchar contra el miedo (Dr. Rojas Marcos):
-Hablar//Espiritualidad//Permanecer activo//
Mantenerse informado//Diversificar la felicidad//.
 
bullet Consejos útiles para dejar el abandono o abandonar la dejadez:
Introducir la sana costumbre de dudar.
No olvidar que permanecer es sólo una fantasía de nuestra mente.
Adormecer los hábitos para que despierten los sueños.
Deshacer los miedos que desde niños esculpieron en nuestra mente.
Cerrarse sólo a las ideas que nos llevan tan lejos que nos hacen insensibles a lo más cercano.
Hacer surgir con cada acto algo mejor que nosotros mismos a nuestro alrededor.
Concebir la idea de que tal vez todo no sea más que una ilusión.
Hacerse un examen cada día para no temer a ningún examen final. (FAVS)
 
bullet Que no te ciegue el odio
ni te avasalle el miedo.
Que no te atenace el desánimo
Ni te abandone la esperanza.
 
bullet “Si quieres ser feliz un día, emborráchate.
Si quieres ser feliz un año, cásate.
Si quieres ser feliz toda la vida, hazte jardinero,”
(Proverbio taoísta)
 
bullet El necio grita,
El sensato propone,
El sabio escucha.
(FAVS)
 
bullet Aprender sin reflexionar es inútil. Reflexionar sin aprender es peligroso”. (Confucio)
 
bullet Tu ira delata tu miedo, tu agresividad tu cobardía.
Tu orgullo y vanidad ponen en evidencia tu ignorancia,
tu desprecio hacia los desafortunados, tu temor a ser uno de ellos.
Tu falta de curiosidad esconde carencia de sabiduría.
Tu odio a lo diferente transparenta tu pequeñez de miras, tu mezquindad.
Tu intransigencia muestra fobia al error, que a tantos errores te arrastra.
Tu aparente seguridad apenas disimula tus miedos.
. . . . . . . . .
Pero entre las sombras de tu mirada adivino una tenue luz que te pone en un aprieto: decidir si admitirás tu miseria para comenzar a salir de ella.
 
bullet Atrevámonos a dudar sin temer a las consecuencias; temamos tan sólo carecer del coraje que requiere la duda.
 
bullet “La sonrisa es la distancia más corta entre dos personas”.
(K. Gilbran)
 
bullet “Si cierras la mano, siempre estará vacía, si la abres, lo tendrás todo”.
 
bullet “Los deseos del hombre están limitados por sus percepciones. Nadie puede desear lo que no ha percibido”. (William Blake)
 
bullet “Cuando deseas realmente una cosa todo el universo conspira para que lo consigas”. (Paulo Coelho)
 
bullet “Puedes porque crees que puedes” (Virgilio)

 

 

No seas tan egoísta, piensa más en ti mismo

El altruismo

     El altruismo es esa tendencia a colaborar y socorrer a nuestros semejantes que todos poseemos por naturaleza. Muchos seres vivos (incluso algunos unicelulares) somos altruistas, pero ninguno ha desarrollado tanto esta capacidad como nosotros, los seres humanos. El altruismo es la capacidad de saber ponerse en el lugar del otro, por lo que muchas imitaciones (propias sólo de algunos mamíferos) son, en realidad, una muestra de filantropía.

 

El descubrimiento de las neuronas espejo y la formulación de la Teoría de los juegos han venido a demostrar científicamente que la solidaridad es el mecanismo más eficiente para que nuestra especie sobreviva y mejore su calidad de vida. No obstante,  cuanto más poblado sea el sitio al que vayamos, menos altruismo podremos observar, ya que en esas situaciones de grades grupos y reducción del espacio vital, entran en juego otros factores como el condicionamiento de los grandes grupos, eso que solemos llamar “masa”. De un pequeño pueblo a una gran urbe, la generosidad va disminuyendo al tiempo que su población va aumentando. Se ha comprobado que mientras en un pueblo un 82% de la población responde al preguntarle un desconocido la hora, en una ciudad mediana lo hace el 76%, y en una grande ya sólo el 67%. Un dato interesante: cuando no nos encontramos cara a cara con alguien, por ejemplo en una conversación telefónica o en un chat, las neuronas espejo no se activan. También lo demuestra el “efecto Kimset”, un estudio que se realizó en la Universidad de Harvard.  Y que vino a demostrar que las personas al sentirse observadas o  vigiladas, incluso por un robot (llamado Kimset), eran más altruistas.

 

    El altruismo también cambia según el sexo, y es que los hombres son más generosos cuando el objeto a regalar no es demasiado caro; mientras que la mujer, al contrario, lo es más que el hombre si el objeto en cuestión resulta costoso, está menos condicionada económicamente.

    Actuando de una forma libre y natural, en los grupos humanos a los tramposos se les castiga, mientras que a los cooperantes se les recompensa, siendo la cooperación  muchas veces un buen camino para evitar conflictos. Hay tres tipos de comportamientos altruistas claramente diferenciados:

 

1.   Un altruismo desinteresado, como el que realizan los niños pequeños, ayudándonos, por ejemplo, a recoger algo. En ese comportamiento no hay ningún tipo de interés por medio.

2.   Un altruismo interesado en cierta medida, como el que realizamos con la única condición de que nuestros méritos sean vistos y reconocidos por otras personas, aunque no recibamos ninguna recompensa inmediata.

3.   Un altruismo egoísta, que espera recibir a cambio de lo que da una recompensa. Este último está, como es lógico, mal visto social y éticamente.

 

“Lo que hacemos por nosotros mismos muere con nosotros.
Lo que hacemos por los demás y el mundo permanece y es inmortal”
  

 

Las neuronas espejo

     Las neuronas espejo o especulares las descubrió Giacomo Rizzolati en 1996, a través de experimentos con monos en la Universidad de Parma (Italia). Como su mismo nombre indica, son las que nos permiten comprender a nuestros semejantes, viéndonos reflejados en ellos y a ellos en nosotros. Este descubrimiento ha llegado a ser considerado tan importante para la psicología, según especialistas como Vilayanur Ramachandran,  como el descubrimiento del ADN para la biología, ya que ha conseguido demostrar que somos unos seres sociales por naturaleza, teniendo la cualidad de ponernos en el lugar del otro (empatía).

    Este descubrimiento viene a desmitificar, entre otros prejuicios, la importancia de la originalidad, ya que demuestra que la imitación es un buen paso inicial para aprender antes de dar el paso siguiente de elaborar nuestras propias ideas.

 

La Teoría de juegos

     La Teoría de juegos la descubrieron Schelling y el israelí Robert Aumann, siendo premiados con el Nóbel de Economía. Es una teoría ya demostrada, puramente matemática, que nos enseña que en un conflicto en el que no intervengan muchas personas u organizaciones, es mucho más práctico actuar juntos, colaborando, para evitar un desastre, que el ir cada uno egoístamente por su lado. Matemáticamente es mucho más probable que se produzca una catástrofe para un grupo como consecuencia de una decisión errónea tomada por un pequeño grupo que si deciden todos los individuos del grupo, asumiendo la decisión de la mayoría. De ahí el peligro del tipo de democracia representativa actual, que deja en manos de un reducido grupo las decisiones que afectan al conjunto de la ciudadanía. Por la misma razón, la democracia participativa, en la que las decisiones la toman todos los individuos, mediante asambleas en grupos reducidos y sistemas informáticos en grandes grupos, es, matemáticamente hablando, mucho más efectiva (recuérdense las innumerables declaraciones de guerra hechas por un solo individuo a lo largo de la historia, arrastrando a una sociedad a la tragedia)

    Un claro ejemplo es el que se ve reflejado en la película Teléfono rojo, volamos hacia Moscú, ambientada en la Guerra Fría, en la cual el general Rupper, en un ataque de locura, inicia un ataque nuclear contra la Unión Soviética. Finalmente se evita una catástrofe gracias a la aterradora amenaza de una guerra nuclear entre Estados Unidos y la Unión Soviética.

    En la película, era un ordenador quien, haciendo un análisis similar al de la Teoría de juegos conseguía disuadir a los militares de seguir en su locura, evitando la III Guerra Mundial.    

   Hay experimentos que también demuestran la Teoría de juegos, pero de otra forma. Supongamos que dos personas tienen que repartirse una cantidad de dinero, y que una de ellas ofrece cierta cantidad y la otra debe decidir aceptarla o no. Si uno de los individuos acepta la oferta, los dos se llevarán al menos algo, pero si la rechaza, ninguno se llevará nada. Es posible que el que ofrece ofrezca mucho menos que la mitad, o la mitad, según su personalidad y circunstancias. Lo curioso es que la oferta será refutada en el caso de que la diferencia entre ambas cantidades sea muy grande, sacrificando el beneficio propio con tal de evitar un beneficio injusto y abusivo en el otro. Parece que nos gusta la justicia por naturaleza, y ante situaciones claramente injustas sentimos ciertas ansias de venganza, incluso perjudicándonos con ello.

 

Si la ciencia ya nos ha demostrado que el altruismo es más rentable que el egoísmo y que somos una especie gregaria y cooperante por naturaleza, ¿qué más necesitamos para empezar a aplicar estos comportamientos naturales y efectivos en nuestra vida cotidiana?

                                                                                                                                                       (Nekovidal)

 

Según los conocimientos que hasta hoy tenemos del cerebro (2007) hay tres actitudes aconsejables a la hora de tomar decisiones:
 
--Seguir nuestros instintos, nunca se equivocan.
--Arriesgar, es más inteligente de lo que parece.
--Seguir nuestros sentimientos (inteligencia emocional)
 
La primera tiene que ver con nuestra conexión directa con la naturaleza, los instintos.
La segunda y la tercera tienen que ver con nuestra relación con el grupo.
Olvidamos muy a menudo que somos una especie gregaria que necesita del grupo para sobrevivir, el grupo nos puede crear problemas, pero sin el grupo no seríamos nada . . . 
 

Nadie es más esclavo que el que se tiene por libre sin serlo. (Johann W. Goethe)

 

 

Cerebros de izquierdas y de derechas

La ciencia muestra la actividad neuronal de liberales y conservadores

EL PAÍS - Madrid - 2007  

Un estudio de la Universidad de Nueva York presentado esta semana en la revista científica Nature Neuroscience ha demostrado que el cerebro de las personas de izquierdas funciona de manera distinta del de las que son de derechas. La idea ya ha sido repetida en varias ocasiones, incluso el director de cine Woody Allen apuntó en su musical Todos dicen I Love you que la razón por la que uno puede volverse republicano después de haber vivido toda la vida entre demócratas podía estar en un pequeño tumor que le impide a uno razonar adecuadamente.

Los liberales muestran mayor actividad neuronal ante situaciones conflictivas

Pero los científicos del estudio han ido más allá. Han llegado a la conclusión de que las diferencias se dan a la hora de improvisar en situaciones inesperadas y no siempre ante cuestiones políticas. El estudio asegura que aquellos que se definen como liberales muestran mayor actividad neuronal en el córtex cingulado anterior, una zona del cerebro que se activa siempre en situaciones en las que se impone solucionar un conflicto. Este tipo de personas, según los científicos, son expertas en inhibir sus reacciones.

Los conservadores, con un perfil más estructurado y permanente, suelen mostrarse menos flexibles en las situaciones en las que se requiere cambiar un hábito, incluso si han recibido instrucciones de hacerlo.

El estudio basa todo su hallazgo en el descubrimiento de un mecanismo del cerebro humano que denominan "control de conflictos". Aún así, aseguran que ninguna de las dos formas de pensar que ambos tipos de personas desarrollan en esas situaciones es mejor que la otra.

Frank J. Sulloway, uno de los investigadores del Instituto de Personalidad e Investigación Social de Berkeley que no ha valorado las conclusiones de sus colegas y ha señalado que han servido para proporcionar "una elegante demostración de que las diferencias individuales entre conservadores y liberales están fuertemente relacionadas con la actividad del cerebro".

Sulloway explicó que el estudio servía además para explicar por qué mientras el presidente de los Estados Unidos, George W. Bush, no se bajaba del burro en la guerra de Irak, su contrincante, el senador John F. Kerry (demócrata) cambiaba de opinión a menudo.

La investigación ha sido realizada mediante una serie de pruebas a varios estudiantes que se sometían a un electroencefalograma mientras respondían a las señales de un ordenador. A los estudiantes se les acostumbraba a responder siempre lo mismo ante una determinada señal pero luego eran sorprendidos con otras que los obligaban a inhibir o modificar su comportamiento. El encefalograma medía las reacciones neuronales de los cobayas en el momento en que entraban en conflicto con el hábito que habían adquirido.

De todas formas, el director del estudio, David Amodio, matizó en Los Angeles Times: "El voto no está determinado sólo por la actividad neuronal. Influyen mucho los factores educacionales, culturales y ambientales".

 “La tontería es infinitamente más fascinante que la inteligencia. La inteligencia tiene sus límites, la tontería no”. (Claude Chabrol)

 

 

¿Qué es el miedo?

“La sociedad moderna provoca miedo”

 Entrevista a J. A. Marina

 ¿Qué es el miedo?

Una emoción que nos ayuda a detectar los peligros, pero en muchas ocasiones nos perturba de tal modo que nos somete y angustia, y ante la cual hemos inventado una conducta que nos permite superarlo: la valentía, que es la virtud de acometer y mantener la gran empresa de dignificar nuestra naturaleza ante el sentimiento del miedo.

 ¿Mecanismos para combatirlo?

El miedo ha dado origen a cuatro mecanismos de resolución: la huída, el ataque, la inmovilidad o la sumisión. Los seres humanos, que somos los más miedosos del mundo, hemos asimilado las cuatro conductas. Pero hemos inventado una propia: no reducir el miedo, sino actuar a pesar de que lo sentimos. Es decir, cuando el miedo me dice que huya, no lo hago. Y es justo en esas decisiones donde se yergue la nueva naturaleza humana: soy un animal que no puede evitar el miedo, pero que intento superarlo. Por eso, la valentía es la virtud más unánimemente apreciada en todas las culturas. Tener miedo pertenece al terreno de lo que siento y eso no lo puedo regular; la cobardía al reino de lo que hago y eso sí lo puedo controlar mediante el valor y la valentía.

 ¿Existe el miedo genético?

Hay ciertas predisposiciones a este origen en las personas. Hay niños que desde que nacen perciben todo lo desagradable o amenazador que hay alrededor suyo y tienen un umbral muy bajo de respuesta ante cualquier cosa que les irrita o angustia, y, por el contrario, hay niños que nacen con una especie de seguridad y perciben las cosas agradables. Pero ahora sabemos que es posible ayudar al niño vulnerable a que se vaya ajustando mejor a la realidad durante los primeros años. Lo malo es que padres y profesores suelen verlos tan desprotegidos que el sentimiento normal es de protección, con lo que acabamos consolidando su fragilidad. Unas se consolidan como personas miedosas y otras como personas que sienten depresiones, angustia y ansiedad.

¿Los temores más extendidos?

El miedo a la muerte, al dolor, a la enfermedad, son normales. Además, hay miedos que no soy patológicos y que se dan con muchísima frecuencia. Uno de ellos es el miedo a la valoración que otro pueda hacer de ti. Es tremendo y seguro que lo hemos tenido todos. El segundo, muy corriente también, es miedo a no saber si se está a la altura de las circunstancias (en la familia, en el trabajo, en el reclamo de derechos). Y un tercero, que se ha disparado últimamente, es el temor a perder la identidad (los puntos de referencia) en un mundo cambiante cuyas creencias antiguas parecen estar en quiebra y lo que provoca que aumente los nacionalismos, los fanatismos y los integrismos.

¿La sociedad moderna tiene capacidad para provocar miedo?

Creo que sí. Se trata de un desajuste provocado por el individualismo tan feroz en que nos hemos metido. La sociedad ha ejercido de red muy tupida de apoyo. Y lo que necesitamos cuando estamos angustiados es sentir que hay algo que nos pueda cobijar. La sociedad occidental ha producido mucha competencia, desconfianza generalizada, precariedad de las estructuras familiares, familias poco extensas y tal cantidad de movimientos migratorios con el consiguiente desarraigo. Todo ello provoca miedo porque sume a la gente en un sentimiento muy dañino: la soledad, el miedo a no tener ayuda.

¿Cómo se tiene que infundir el valor?

Una de sus claves es cómo preparar a los chicos para que adquieran las virtudes ciudadanas, una de las cuales es la valentía. Ahí hay elementos que tienen que ver con la educación afectiva: situar los miedos, saber que no nos podemos identificar con los miedos, sino luchar en su contra sin sentirnos avergonzados por ellos, porque en el momento en que el miedo se convierte en un secreto vergonzoso, quien lo siente lleva las de perder.

¿Se puede hablar de la presencia de un miedo social? Si es así, ¿cómo vencerlo?

Hay un clima de violencia alto, porque se han perdido los sistemas suaves de coacción social que ejercían una función normativa, como la religión. La solución que se busca es que entre en juego el código penal y la policía, que es un sistema de coacción fuerte, lo cual hace que se intensifiquen las conductas y la violencia. Esto nos ha hecho darnos cuenta de que tenemos que recuperar un tipo de coacción social suave que en un Estado laico sería la ética, que podría hacer previsibles nuestros comportamientos y decir que hay cosas que no se pueden hacer porque son malas aunque no sean delito, esto rebajaría la sensación de inseguridad y por consiguiente el miedo.

 

Texto extraído del libro de José Antonio Marina “Anatomía del miedo”

Encuesta sobre miedos :

Lo más temido:

  1. Energía nuclear
  2. Destrucción de la capa de ozono
  3. Acción del sol sobre la piel
  4. Ingeniería genética
  5. Guerras
  6. Conducción de automóviles
  7. Agresiones
  8. Sida
  9. Terrorismo
  10. Accidentes caseros
  11. Bebidas alcohólicas
  12. Aditivos alimentarios
  13. Hornos microondas

 Lo que realmente deberíamos temer:

  1. Tabaquismo
  2. Ausencia de ejercicio físico
  3. Bebidas alcohólicas
  4. Ingestión de grasas
  5. Ingestión excesiva de alimentos
  6. Contaminación ambiental
  7. Conducción de automóviles
  8. Tabaquismo pasivo
  9. Energías nuclear y eléctrica
  10. Contaminación del agua potable
  11. Residuos tóxicos
  12. Contaminación por amianto
  13. Ingestión de medicamentos

 

Las cuatro caras del miedo

A finales de los años ochenta, científicos de la Universidad de California, en Estados Unidos, establecieron cuatro arquetipos culturales en cuanto a la percepción y reacción ante los riesgos medioambientales. Aunque sólo el 20 por 100 se define de una manera químicamente pura en estos cuatro tipos humanos, todos tenemos algo de ellos:

El fatalista ve la naturaleza como una lotería ante la que no se puede hacer nada. Siente temor de un gran abanico de riesgos potenciales.

El igualitario está sensibilizado frente a la ingeniería genética, el agujero de la capa de ozono y la energía nuclear. Desconfía de los expertos y propugna la intervención del público en las decisiones gubernamentales.

El jerárquico se preocupa más por problemas sociales como la delincuencia y el terrorismo, y piensa que los problemas medioambientales conciernen a los expertos. Cree que la educación y el adiestramiento eliminarán los peligros, aunque no descarga una estricta regulación si eso no funciona.

El individualista piensa que ciertos asuntos, como la energía nuclear o la capa de ozono, han sido exagerados y considera que con ayudas financieras y compensaciones económicas se puede solucionar todo.

 

El valor es cosa de muchos

En los actos colectivos, como una manifestación, los individuos se sienten más valientes y atrevidos

Hasta los años sesenta, se creía que, cuando los individuos se juntaban, tendían a moderarse, como si se sacara una media aritmética entre sus personalidades. Cohibidas y deseosas de congraciarse, las personas extremistas eran devoradas por el sentir general. Sin embargo, la moderna psicología social cree que ocurre exactamente lo contrario: la masa toma decisiones mucho más arriesgadas que los individuos.

Un famoso experimento del psicólogo Stoner para el MIT (Instituto Tecnológico de Massachusetts) demostró que los individuos opinaban con menos prudencia juntos que por separado. Esto -además de cuestionar al sistema de jurados- dio lugar a una serie de teorías explicativas. Una de las más importantes es la de la “difusión de la responsabilidad”, según la cual, al discutir los asuntos, los individuos relajan la responsabilidad personal.

Otra hipótesis afirma que el riesgo es un valor cultural positivo, por lo que las personas normalmente moderadas, cuando están con otros, intentan parecer más osados. Por último, algunos especialistas creen que precisamente los sujetos más arrojados son los más persuasivos y, por tanto, los más influyentes.

 

 

Todos hacemos las mismas cosas, a todos nos pasa lo mismo.

Lo hemos calculado:

El trabajo nos ocupará más de 8 años de vida.
En toda la vida expulsaremos unos 40.000 litros de orina.
Hablamos y hablamos 12 años sin parar.
3 años estaremos comiendo sin levantarnos de la mesa.
Hasta 19 kilos de piel perderemos al rascarnos (o cuando nos hacemos heridas).
Los ojos no paran de parpadear, ¡unos 415.000 millones de veces!
En total caminaremos alrededor de 22.000 kilómetros.
2,5 años hablando por teléfono.
Podremos llegar a comernos hasta 7.300 huevos.
Unos 6 meses estarás sentado en el váter
Nos podremos comer unos160 kilos de chocolate.
El corazón no para un instante: late 3.000 millones de veces.
12 años nos pasaremos mirando a la pantalla de la tele.
Aunque no seamos llorones, derramaremos 80 litros de lágrimas.
¿Sabes cuántas personas podremos llegar a conocer? Unas 2.000.

Estaremos dando besos 2 semanas de una vida.
Pero enamorarse, de verdad, sólo… 2 veces en la vida.
 

¿Cuántas papeletas tienes para estas rifas?

Es tan improbable que te parta un rayo como que te toque dinero en la Loto, pero hay suertes y desgracias que sí dependen de ti.

MUERTE
Probabilidades de morir

Asesinado: 1 entre 100
Por un incendio: 1 entre 300.
Electrocutado: 1 entre 5.000.
Por impacto de un meteorito sobre la Tierra: 1 entre 20.000.
Por la picadura de una avispa: 1 entre 100.000.
Por la picadura de una serpiente: 1 entre 36 millones.
Por el impacto directo de un cuerpo celeste: 1 entre 250 billones
Que le caiga un rayo: 1 entre 750.000
Accidente de coche con víctimas: 1 entre 225.
Accidente aéreo: 1 entre 250.000.

CRIMINALIDAD EN ESPAÑA
Probabilidad anual de ser atracado: 1 entre 1.100.
Que le roben el coche: 1 entre 143

ENFERMEDADES
Infectados de sida en el mundo: 1 cada 15 minutos.
Riesgo de morir de enfermedad coronaria: 1 entre 2.
Riesgo de contraer el virus de la hepatitis C: 1 entre 100.

Probabilidades de que muera un niño antes de cumplir un año:

En España: 1 entre 130.
En México: 1 entre 21.
En Malí: 1 entre 9.

Profesiones más arriesgadas en España (accidentes y enfermedades profesionales):

1ª. Mineros: 537 trabajadores accidentados
2ª. Extracción de petróleo, gas y uranio: 237.
3ª. Fabricación de productos metálicos (excepto maquinaria): 192.5.
4ª. Industria de la madera, corcho y cestería: 164.4.
5ª. Construcción: 151.6.

Y la menos arriesgada:

Instituciones financieras y seguros: 5,6

Estas circunstancias acortan la vida…:

Conducir sin atarse el cinturón de seguridad: 6 segundos por viaje.
Beber un refresco dietético: 9 segundos.
Fumar un cigarrillo: 12 minutos.
Nacer varón respecto a nacer mujer: 2.226 días

Accidentes más frecuentes por edades:

De 1 a 5 años: asfixia, incendio y quemaduras.
De 15 a 25 años: accidente automovilístico.
De 30 a 40: intoxicación.
De 80 a 90: caídas.

Riesgos de fallo en los métodos anticonceptivos:

Implante hormonal subcutáneo: 1 entre 100.
Píldora: 1 entre 50
Dispositivo intrauterino (DIU): 1 entre 50.
Preservativo: 1 entre 10.
Ogino-Knaus: 1 entre 4

SUERTE
Probabilidad de que te toque:

Un boleto de 15 aciertos en la quiniela: 1 entre 14.348.907.
Un boleto de seis aciertos de la lotería primitiva: 1 entre 13.983.816
El gordo de la Lotería Nacional: 1 entre 66.000.

 

 

Las leyes fundamentales de la estupidez humana 

VERSIÓN 1:

Corolarios de Giancarlo Livraghi, recogidos en El Poder de la Estupidez. (1997).

Primer Corolario: En cada uno de nosotros hay un factor de estupidez, que siempre es más grande de lo que suponemos.

Segundo Corolario: Cuando la estupidez de una persona se combina con la estupidez de otras, el impacto crece de manera geométrica; es decir, por multiplicación, no por adición, de los factores individuales de estupidez.

Tercer Corolario: La combinación de la inteligencia en diferentes personas tiene menos impacto que la combinación de la estupidez, porque la gente no estúpida tiende siempre a subestimar el poder de hacer daño que tiene la gente estúpida.

VERSIÓN 2:

Recogidas en el libro Allegro ma non troppo (1988), del historiador económico italiano Carlo Maria Cipolla (1922 - 2000).

·         Primera Ley Fundamental: Siempre e inevitablemente todos subestiman el número de individuos estúpidos en circulación.

·         Segunda Ley Fundamental: La probabilidad de que cierta persona sea estúpida es independiente de cualquier otra característica de esa persona.

·         Tercera Ley Fundamental (o de Oro): una persona estúpida es aquella que causa pérdidas a otra persona o grupo de personas sin obtener ninguna ganancia para sí mismo e incluso incurriendo en pérdidas.

·         Cuarta Ley Fundamental: Las personas no estúpidas subestiman siempre el potencial nocivo de las personas estúpidas. Los no estúpidos, en especial, olvidan constantemente que en cualquier momento, lugar y circunstancia, tratar y/o asociarse con individuos estúpidos se manifiesta infaliblemente como un costosísimo error.

·         Macroanálisis y Quinta Ley Fundamental: La persona estúpida es el tipo de persona más peligrosa que existe.

“Lo que hacemos por nosotros mismos muere con nosotros.
Lo que hacemos por los demás y el mundo permanece y es inmortal”
 

 

¿Somos tontos?

Otro punto de vista sobre la Gripe Aviar.

 EL TAMIFLÚ, DONALD RUMSFELD Y EL NEGOCIO DEL MIEDO.

 Extracto de la Editorial número 81 (abril-2006) la revista DSALUD (www.dsalud.com)  por José Antonio Campoy.

¿Sabes que el virus de la gripe aviar fue descubierto hace 9 años en el Vietnam?
 ¿Sabes que desde entonces han muerto apenas 100 personas EN TODO EL MUNDO TODOS ESTOS AÑOS?
 ¿Sabes que los norteamericanos fueron los que alertaron de la eficacia del TAMIFLÚ (antiviral humano) como preventivo?
 ¿Sabes que el TAMIFLÚ apenas alivia algunos síntomas de la gripe común?
 ¿Sabes que su eficacia ante la gripe común está cuestionada por gran parte de la comunidad científica?
 ¿Sabes que ante un SUPUESTO virus mutante como el H5N1 el TAMIFLÚ apenas aliviará la enfermedad?
 ¿Sabes que la gripe aviar hasta la fecha sólo afecta a las aves?
 ¿Sabes quién comercializa el TAMIFLÚ? LABORATORIOS ROCHE
 ¿Sabes a quien compró ROCHE la patente de TAMIFLÚ en 1996? A GILEAD SCIENCES INC.
 ¿Sabes quién era el Presidente de GILEAD SCIENCIES INC. Y aún hoy principal accionista? DONAD RUMSFELD, ex-Secretario de Defensa de USA.
 ¿Sabes que la base del TAMIFLÚ es el anís estrellado?
 ¿Sabes quién se ha quedado con el 90% de la producción mundial de este árbol? ROCHE.
 ¿Sabes que las ventas del TAMIFLÚ pasaron de 254 millones en el 2004 a más de 1.000 millones en el 2005?
 ¿Sabes cuántos millones más puede ganar ROCHE en los próximos meses si sigue este negocio del miedo?
 O sea que el resumen del cuento es el siguiente: los amigos de Bush deciden que un fármaco como el TAMIFLÚ es la solución para una pandemia que aún no se ha producido, y que ha causado en todo el mundo 100 muertos en 9 años. Este fármaco no cura ni la gripe común. El virus no afecta al hombre en condiciones normales. Rumsfeld vende la patente del TAMIFLÚ a ROCHE y este le paga una fortuna. Roche adquiere el 90% de la producción del anís estrellado, base del antiviral. Los Gobiernos de todo el Mundo amenazan con una pandemia y compran a ROCHE cantidades industriales del producto.
Nosotros acabamos pagando el medicamento y Rumsfeld, Cheney y Bush hacen el negocio…

¿ESTAMOS LOCOS, O SOMOS IDIOTAS?

 

 

Todos somos Robin Hood

Un estudio muestra que las personas tienden de forma natural a quitar al que más tiene y dar al que menos posee

EL PAIS - E. DE B. - Madrid  2007

 

Dar y quitar. Es el juego más tonto del mundo. Tanto, que ni siquiera se sabe cuándo se gana. Pero ahí está la gracia: dar un dinero ficticio a los jugadores, y ver qué hacen con él y con el de los demás. El resultado, cuando no hay otros intereses, es que los participantes tienden a igualar las cantidades: le quitan al que más tiene, y le dan al que menos. En este ficticio bosque de Sherwood, Robin Hood no hubiera necesitado de los abusos de los normandos para actuar.

Sólo la rabia ante la injusticia en el reparto explica la actuación de los voluntarios

El ensayo ha sido realizado en la Universidad de San Diego en California. Su objetivo era buscar cuáles son las motivaciones que mueven a las personas cuando no hay un interés particular. Para probarlo, los investigadores reclutaron a 120 estudiantes de distintas facultades que no se conocían entre sí. Y les asignaron, por azar, una cantidad variable de dinero falso -lo que los antropólogos llamaron unidades monetarias-.

Luego comenzaba el juego: un proceso sin normas en los que cada uno podía decidir qué hacía con lo suyo y con lo de los demás, pero sin verse la cara y cambiando de grupo cada vez, para que no influyeran manías o simpatías. El resultado fue el siguiente: los que más tenían recibieron una media de 8,9 ataques de otros participantes que querían reducir sus posesiones, frente a 1,6 acciones para reducir el dinero que sufrieron los que tenían una cantidad por debajo de la media. Por el contrario, los más pobres recibían 11,1 regalos de media por partida; mientras que los más ricos sólo se beneficiaban de cuatro ofertas.

Los científicos ya habían descrito comportamientos similares, pero en situaciones en las que tener más era bueno y tener menos era malo. Además, en esos casos muchas veces interviene un concepto de falsa solidaridad: se tiende a dar al que menos tiene porque así, juntando pocas cantidades, se puede conseguir una presencia fuerte y ser tenido en cuenta.

Pero en este caso no hay factores externos. Es la pura voluntad de los jugadores la que tiende a igualar las cantidades. Aun cuando no saquen ningún beneficio ni causen ningún perjuicio. La justicia retributiva está, de alguna manera, inscrita en nuestro funcionamiento.

Para asegurar las conclusiones, los científicos hicieron varias rondas del juego. Repartieron cantidades distintas en grupos diferentes aunque formados por los mismos participantes. Ni siquiera el hecho de saber que el juego no llevaba a ninguna parte hizo que cambiaran los patrones de conducta. Al final, la tendencia era siempre la misma: quitar a los ricos y dar a los pobres.

La única variable recogida en el estudio, que ha publicado Nature, depende de lo que cada jugador tiene en cada momento y la diferencia con las cantidades que se asignan a los demás: a menos unidades monetarias, más agresivo será su comportamiento para quitar dinero a los ricos, y viceversa: si uno sabe que forma parte del grupo con más dinero, se vuelve más generoso con los menos favorecidos.

Los autores del trabajo sólo encuentran una explicación para la conducta de los jugadores. En otros experimentos había factores, como la rabia o las manías personales, que podían justificar esta necesidad de dañar a los que más tienen. Este factor se mantiene en este juego. Aun sin conocer a los que más tienen, los jugadores manifestaron que sentían cierto enfado con los más favorecidos.

En una escala del 1 al 7 (1 sería me da igual, y 7 me cae fatal), el 46% de los participantes afirmaban que, de alguna manera, se sentían molestos por la injusticia del reparto. Cuando la diferencia entre los que más tenían y los que menos era mayor (lo que los científicos definen como un escenario de gran injusticia), esta rabia aumenta, y un 75% se sentía molesto.

Este enfado hacia los que más tienen ha sido el único motivo que se ha podido justificar para el resultado del experimento. Los jugadores que afirmaban estar más enfadados tenían una mayor tendencia a quitarle dinero a los más ricos. Pero también eran los que más frecuentemente favorecían a los que habían recibido menos.

Al final, el sentido de justicia no era más que una reacción egoísta ante la rabia experimentada. Lo mismo que si hubiera habido algo que ganar.

 

 

 Salud

EL OPTIMISMO ATRAE LA SALUD

Se ha comprobado científicamente que los pensamientos positivos y las situaciones de placer permiten liberar neurotransmisores y ciertas hormonas (endorfinas) que inciden en una sensación de bienestar físico y psicológico general del organismo.

Es cierto que los pensamientos “positivos" y “la buena onda" atraen bienestar y buena salud. ¿Se comunican nuestros pensamientos con los distintos órganos del cuerpo? ¿Qué sucede cuando nos emocionamos, nos asustamos, nos deprimimos, nos reímos o nos entusiasmamos ante algún acontecimiento o noticia que nos impacta?

Indudablemente, al igual que nuestro cerebro es capaz de registrar los estímulos físicos, el cuerpo también registra los estímulos emocionales y responde ante ellos.

¿Cómo responde? Mediante la liberación de verdaderos “Mensajeros de los pensamientos" llamados neurotransmisores o neuropéptidos (neurohormonas). Podríamos decir que éstas son sustancias liberadas por el cerebro o las terminaciones nerviosas que actúan a distancia sobre los distintos órganos del cuerpo.

Ante cualquier situación de estrés se prende una especie de "alarma roja" a nivel del hipotálamo, que mediante la liberación de determinados neurotransmisores le avisa a la glándula pituitaria (más conocida como hipófisis) que debe activarse para liberar, por ejemplo, Beta-endorfina, hormona rnelanoestimulante y la hormona ACTH (hormona adrenocorticotropa), que actúa sobre las glándulas adrenales produciendo finalmente la liberación de los famosos glucocorticoides.

Pero estos mensajeros de los pensamientos no sólo se liberan a nivel del cerebro sino que también son liberados por células de otros órganos como, por ejemplo, la protagonista del verano: la piel.

Las células que constituyen nuestra piel responden a los rayos ultravioleta del sol liberando la hormona melano-estimulante (por eso nos bronceamos) pero además liberan Beta-endorfinas que ejercen un efecto analgésico (calman el dolor), antiinflamatorio y regulador del sistema inmune de la piel.

¡Atención!, hemos nombrado el sistema inmune.

¿Por qué introducirnos el sistema inmune si estamos hablando del cerebro? Porque en la actualidad al sistema inmune se le considera una especie de "cerebro móvil”, que, al igual que los órganos de los sentidos detectan lo que ocurre en el exterior, sus células detectan lo que está pasando dentro del organismo.

Frente a un estrés inmunológico como puede ser una infección u otro proceso, el sistema inmune también es capaz de liberar estos “mensajeros de los pensamientos” y es capaz de recibir la acción de cualquiera de ellos liberado por el sistema nervioso. Se establece una verdadera “conversación” entre ambos sistemas. Es decir que la piel, el sistema nervioso y la inmunidad no son sistemas independientes sino que están estrechamente asociados y usan el mismo lenguaje.

Células del sistema inmune liberan neurotransmisores, entre ellos Beta-endorfinas. Estos mediadores químicos han sido llamados también “las hormonas de la felicidad”, porque producen un estado de bienestar general y se liberan en situaciones placenteras (risa, sexo, ejercicio físico). A nadie le pasa inadvertido el hecho de que los días de sol radiante nos sentimos eufóricos, con más energías y con una alegría a veces inexplicable teniendo en cuenta los acontecimientos que nos toca vivir actualmente.

Llegamos a la conclusión, entonces, de que los estados placenteros (cada uno sabrá cuál es el suyo) estimulan la liberación de estos potentes antiinflamatorios que se ha visto actuarían en determinadas patologías (artritis reumatoidea, esclerosis múltiple, psoriasis, eczemas alérgicos, vitiligo, enfermedades gastrointestinales), mejorando el estado general del paciente.

Entonces, si volvemos a leer las preguntas que inician este artículo concluiremos que existe una verdadera conexión entre el cerebro-cuerpo, lo que explicaría la influencia de nuestros estados de ánimo sobre nuestra salud y que existiría una explicación científica para aquello de que la “buena onda atrae buena salud”.

Por lo tanto aunque ahora nos cueste: tratemos de reírnos lo más posible, a lo mejor nos ahorramos futuros medicamentos.

Aprendamos a respirar:

Si respiramos profundamente veremos las cosas tal como son,

nacerá  una unión de las personas en un punto profundo

 y las diferencias en las ideas ya no serán razón de disputa.

                                                                                                   (Haruchika Noguchi)

Sucesos emocionales inesperados pueden 'romper' el corazón 

 

Un acontecimiento emocional inesperado puede hacer sufrir el corazón, revela un estudio estadounidense publicado en el último número de la revista New England Journal of Medicine (NEJM).

La muerte de un ser querido u otro hecho con repercusión emocional causa síntomas similares a los de un ataque cardiaco, pero es un fenómeno muy diferente, aclararon investigadores de la Universidad Johns Hopkins.

Médicos de esa institución describieron los síntomas generados por un suceso emocional como síndrome de los corazones rotos o cardiomiopatía emocional, dolencia que puede curarse con rapidez a diferencia de un infarto.

Pruebas médicas realizadas a personas con ese problema entre 1999 y 2003 revelaron las diferencias entre ese síndrome y un ataque al corazón real.

Los científicos explicaron cómo una explosión de adrenalina y otras hormonas vinculadas con el estado emocional pueden reducir la capacidad del corazón para hacer circular la sangre con normalidad.

Según el equipo las hormonas podrían generar una contracción de los capilares cardiacos, aunque el fenómeno podría tener otras explicaciones.

Si bien todas las causas del trastorno no han sido descubiertas todavía, los investigadores señalaron que el reconocimiento de la cardiomiopatía emocional evita que los pacientes sean sometidos a procedimientos innecesarios.

  

Creemos errónea y arrogantemente que sabemos respirar, comer, amar, pero es una tremenda falacia.

Tres de las funciones vitales de nuestro cuerpo y mente son tratadas con total despreocupación, sin aprovechar cuanto de ellas hemos aprendido a lo largo de miles de años. Su aprendizaje debería formar parte de la educación básica. Mientras no comprendamos esto, seguiremos llenando el mundo de seres tristes y enfermos, que consuelan su miseria buscando miserias mayores en sus semejantes.

 

Cómo comer

EL PAIS - JOSEBA ELOLA / PATRICIA ORTEGA DOLZ 

 Sentarse a comer y quedarse con hambre. Para muchos, un pecado, una contradicción, un sinsentido, un atentado gastronómico; para los médicos, un consejo. Un consejo para una alimentación más sana. Tenemos que aprender a comer.

"Un niño gordito no es un niño sano, hay que acabar con esa creencia", dice María Jesús Montero

"Comemos más y mal, hacemos una alimentación de nuevos ricos", dice el doctor López García

Hay 300 millones de obesos en todo el mundo, y otros 700 millones con sobrepeso

Compre en el mercado comida de todo tipo, haga ejercicio, beba agua y mantenga el peso. ¿Fácil? No tanto

Ahora vivimos en una especie de 'ambiente obesogénico': demasiado alimento y sedentarismo

"El vacío y la ansiedad en mi vida intentaba calmarlos comiendo", confiesa Luisa, de 25 años

Dicen que somos lo que comemos. A juzgar por la composición de algunos de los productos que nos llevamos al cuerpo, habría que echarse a temblar. Como algunos de los que salen por la boca de esas máquinas expendedoras para tiempos en los que uno se alimenta, ante todo, rápidamente. Luego vienen los problemas. Personales. Sociales. Occidentales. Obesidad.

Raquel tiene 15 años y no puede atarse los cordones de los zapatos. Mide 1,72, y su madre le hace los pantalones a medida. Pesa 110 kilos y sólo tiene amigos por Internet; todos de Perú, para que no haya posibilidad de encuentro.

Raquel es una chica a la que el exceso de kilos robó el brillo en la mirada.

No quiere salir a la calle. Ya ni se lava. Por las tardes vuelve de clase llorando. "Gorda asquerosa, apestas". Eso es lo que escucha en el instituto. Lleva 10 años luchando contra la báscula, ha hecho mil y una dietas, pero no hay manera.

La madre de Raquel, camarera de hotel, ya no sabe qué hacer. Lo cuenta entre las paredes blancas y desnudas de un centro de salud de la periferia sevillana, con la marca de una vida dura escrita en sus ojeras, negras, profundas. Se separó hace dos años del padre, también obeso.

Raquel y su padre solían picarse con las dietas. A ver quién aguantaba más. En cuanto ella empezaba a recibir buenos mensajes de la báscula volvía a abandonar las buenas costumbres: adiós a las verduras, adiós a las legumbres.

Siempre está a la defensiva, de mal humor, sin ganas de nada, según cuenta su madre, que está pensando en ofrecerle una operación de reducción de estómago. Eso después de que le den a su hija cita con el psiquiatra.

Más de la mitad de los españoles sufren sobrepeso u obesidad. Entre los 25 y los 60 años, el 39% presenta sobrepeso, y el 14,5%, obesidad (según un macroestudio de la Junta de Andalucía). ¿Qué quiere decir esto? "Pues que más de la mitad de la población española tiene un problema de salud. Las personas obesas tienen muchas más posibilidades de una muerte precoz", afirma rotundo el doctor López García Aranda, profesor de cardiología de la Universidad de Sevilla y gran especialista en la cuestión. Diabetes, hipertensión; más posibilidades de infarto cerebral, de ataque al corazón. La obesidad se ha convertido en el problema número uno de salud pública.

"Siempre se ha considerado el tema de la obesidad como un tema de estética; se veía a un señor gordo y no se le consideraba un enfermo. Ahora sabemos que la obesidad es una enfermedad crónica", dice López García Aranda. El rápido crecimiento de los registros españoles tiene para él una explicación clara: "Comemos más y mal. En este país hacemos una alimentación de nuevos ricos".

Vida sedentaria. Poco deporte. Padre y madre que trabajan y tiran de precocinados al llegar a casa. Abandono de la dieta mediterránea. Productos hipercalóricos superpublicitados en los medios. La lista de factores que ayudan a explicar el fenómeno es larga y compleja. Pero los datos son demoledores: hay 300 millones de obesos en todo el mundo. Y 700 millones de personas que viven con sobrepeso.

¿Cómo se lucha contra un fenómeno como éste? Hay políticas para frenarlo, sí. Pero se empieza por la casa de cada uno. Porque, parece mentira, pero no sabemos comer.

De la mesa hay que levantarse con hambre. Parece una contradicción, ¿no? Uno tiene hambre, y se sienta a comer (cuando se sienta) para quitarse el hambre. Pues no hay que quitársela del todo. Es uno de los consejos que ofrece José Mataix, nutricionista autor de más de 14 libros sobre la cuestión. El hombre era hasta hace poco (en términos evolutivos) un ser hambriento que se movía y se ha convertido en un ser saciado que no se mueve.

"La alimentación es el acto cultural más importante del ser humano", proclama sin vacilaciones Mataix. "¿Qué es eso de comer en un bar de carretera con varios televisores encendidos, todo ruido, en una mesa con el mantel sucio, sin servilleta siquiera?", se pregunta Mataix, catedrático de fisiología de la Universidad de Granada. "Eso es una aberración cultural. Veo a jóvenes que no saben coger un tenedor, lo cogen con el puño. La comida solía ser el momento de la convivencia, ahora se ve la tele. No comemos juntos. Se come para hacer negocios, para beber, pero se nos ha olvidado que es un placer de todos los días".

Si hacemos caso de la máxima "somos lo que comemos", mal vamos. A juzgar por las prisas y la manera de comer que tenemos hoy día, ¿qué deberíamos hacer? Cosas muy evidentes, que todos sabemos, pero que se nos olvidan. Una receta simple: haga la compra en el mercado, compre todo tipo de comida, haga ejercicio (andar, por ejemplo), beba mucha agua y manténgase en su peso. ¿Parece fácil? Pues no lo hacemos.

Mataix ofrece una serie de consejos básicos:

1. Es fundamental tomar hidratos de carbono. O sea, pan, pasta, arroces, cereales, legumbres. Es la base.

2. Necesitamos proteínas. Vienen de la carne y el pescado, pero también de las legumbres. No sólo hay que alimentarse a base de filetes. Las legumbres presentan, además, la ventaja de que aúnan su contenido en proteínas y sus hidratos de carbono, amén de vitaminas y otros nutrientes.

3. El cuerpo necesita de una serie de nutrientes que son: hidratos de carbono, proteínas, grasas, vitaminas y minerales. Como no hay un alimento completo, hay que comer de distintos grupos de alimentos para aportar a nuestro cuerpo lo que necesita. Es decir, hay que tomar: a) cereales; b) frutas, verduras y hortalizas; c) lácteos; d) carnes, pescados y huevos; e) legumbres y frutos secos; f) aceites y grasas.

La variedad en la dieta, el combinar tomando distintos alimentos de cada uno de los grupos de forma equilibrada, es lo que recomienda el experto en nutrición. Si se toma fruta, no todos los días manzana: cada día una distinta. Lo mismo con las verduras, o con los alimentos proteínicos como carne, pescado y huevos. Variar y equilibrar. Y beber mucha agua.

Además de la variedad y el equilibrio, hay que vigilar el peso, y hay que hacer ejercicio. "No sólo para gastar energía, también porque el ejercicio es lo que permite que haya una buena utilización de los nutrientes por el organismo", asegura Mataix.

Vivimos en lo que técnicamente se llama "un ambiente obesogénico" (abundancia de alimentos más sedentarismo). La población de los países desarrollados está expuesta a un exceso de ingestión de energía en su mayor parte en forma de hidratos de carbono de asimilación rápida (pan, arroz, cereales, patatas, azúcar) y grasas saturadas poco saludables (presentes en la bollería industrial y en muchos alimentos preparados debido a su contenido en aceite de palma, margarinas y manteca de cerdo). Y por si fuera poco, y al contrario de nuestros ancestros, que requerían de esfuerzos físicos para hacerse con sus alimentos, no tenemos que hacer casi nada para conseguirlos, incluso nos los llevan a casa mientras practicamos el sedentarismo, más conocido como soffing. Y claro, cada día más obesidad. De este modo aumentan las enfermedades cardiovasculares crónicas a la par que el gasto sanitario, que es de unos 2.500 millones de euros anuales sólo en España.

Pero lo que más pesa es la falta de ejercicio, más que la hiperalimentación. Así lo piensa José Enrique Campillo, médico galardonado con el Premio Nacional de Investigación de la Sociedad Española de Diabetes. "Ha desaparecido prácticamente la actividad física, también en los niños, que es lo más preocupante y donde la obesidad ya empieza a hacer estragos. Antes, los niños, entre recreos, deportes extraescolares, los juegos en la calle y la ida y vuelta del colegio andando, hacían una media de tres horas de ejercicio físico al día. A un niño así le puedes dar lo que quieras: hamburguesas o bocadillos de chorizo, que lo quemará todo. En nuestro estudio sobre la obesidad en niños, ésta aparece estrechamente relacionada con las horas de pantalla (ordenador, televisión, play...). A más horas de pantalla, mayor obesidad", asegura este médico, autor del libro El mono obeso.

Para reducir la obesidad también hay que acabar con determinadas ideas. "Un niño gordito no es un niño sano, hay que acabar con esa creencia", manifiesta con entusiasmo María Jesús Montero, consejera de Salud de la Junta de Andalucía, que ha lanzado uno de los planes más ambiciosos de lucha contra la obesidad infantil y adolescente, que se ha triplicado en España en los últimos 10 años. El 13,9% de los niños, adolescentes y jóvenes de 2 a 24 años tiene obesidad (y un 12,4%, sobrepeso), según el informe Enkid, uno de los más completos y exhaustivos que se han realizado en España.

La obesidad infantil se ha convertido en el gran reto de las administraciones de salud. No es que no se quiera luchar contra la de los adultos, pero es un problema difícil de resolver. "Es una enfermedad crónica que no se cura, que sólo se controla", afirma el doctor Víctor López García Aranda. "A las personas con problemas de obesidad les ocurre lo mismo que a los alcohólicos. En cuanto descuidan la dieta es fácil que vuelvan a caer". Conseguir que la actual generación de personas obesas revierta su situación es muy difícil. Con los niños, aún es posible.

La batalla se centra en evitar que el 26,3% de niños españoles con problemas de peso acaben siendo obesos en la edad adulta. A esas edades están a tiempo de cambiar sus hábitos de comida. Las cifras son implacables: el 99,4% de los niños españoles toma al menos cuatro raciones de dulce y golosinas al día; el 100% ve más de dos horas de tele; el 26% no hace ningún tipo de ejercicio físico; sólo el 12% come verduras. Los datos proceden del estudio llevado a cabo por la Junta de Andalucía, preludio del plan, de cinco años.

Seis consejerías están involucradas en él. Por intervenir, se quiere influir hasta en los futuros planes de la Consejería de Urbanismo andaluza, que deberá prever espacios verdes y parques en cualquier plan de reordenación. Se sustituirán las máquinas de bollos y refrescos de los institutos por expendedoras de fruta frescas. Expertos en nutrición asesorarán a los colegios a la hora de elaborar los menús. Se subvencionará a empresas de alimentación que dejen de utilizar grasas nocivas y utilicen aceite de oliva para elaborar sus productos. Se fomentará que las empresas cuenten con lactarios, espacios que permitan a las mujeres prolongar la lactancia todo lo que puedan, una de las claves, dice la consejera de Salud, María Jesús Montero, para que los niños controlen mejor en el futuro su alimentación.

El plan encaja con la actual estrategia NAOS que propugna la Agencia Española de Seguridad Alimentaria (AESA), un programa que pretende fomentar la necesidad de información acerca de la alimentación y los alimentos (en grandes y pequeños), estimular la práctica de actividad física y colaborar con las empresas del sector alimenticio para que ofrezcan productos más sanos y los publiciten adecuadamente. La primera gran batalla que se libró en este campo fue a finales del año pasado, contra la hamburguesa triple de la cadena Burger King. "Ha sido la primera piedra en el camino", dice Félix Lobo, presidente de AESA. "Los convenios no están para violarlos. No podíamos dejar pasar un caso así, no podíamos permitir que nadie se riera de NAOS. Esto es serio", explica. La estrategia NAOS impide que se publiciten raciones gigantes.

"La vulnerabilidad con respecto al bombardeo de anuncios es mayor en familias de nivel cultural bajo", afirma Rosa Gil, enfermera sevillana que trabaja en estrecho contacto con personas con problemas de obesidad. "Hay quien resuelve sus conflictos comiendo", dice esta enfermera. El estudio Enkid señala que la obesidad es más alta en familias con bajo nivel de estudios.

Algunas personas obesas acaban por aislarse, se abandonan. "Con seis o siete años me daba ya mis atracones", confiesa Luisa, de 25 años, miembro de la Asociación de Comedores Compulsivos de Moratalaz, en Madrid. "Mi situación familiar era muy complicada, y todo el vacío y la ansiedad debida a la falta de control que sentía en mi vida los calmaba comiendo. Fue a más. Con 13 años me pusieron a dieta, pero yo pensaba: ¿cómo van a quitarme de comer si es lo único que me alivia? No conseguían nada. Engañaba a todo el mundo. Y luego vino el rechazo y el problema de la higiene. Llega un momento en el que te das tanto asco que todo te da igual. Mi única amiga era la comida", cuenta.

Otros, sin embargo, viven tan a gusto con su exceso de kilos. Juan Manuel López Ortega tiene 50 años, mide 1,80 y pesa 127 kilos. "Yo mi sobrepeso lo llevo bien", dice con sonrisa y gracejo en una sala de espera del hospital Virgen de la Macarena de Sevilla. "No he tenido ningún problema de salud hasta la fecha. Un ataque al corazón lo mismo le viene a un delgado que a un gordo, mi padre murió de infarto y pesaba 60 kilos".

Las últimas aportaciones al debate en torno a la lucha contra la obesidad se han hecho desde el otro lado del charco, donde el asunto es ya preocupante. En Estados Unidos, Martin B. Schmidt, economista del College of William and Mary, es tan sólo una de las voces que reclaman que se grave la comida basura, al igual que se hace con los cigarrillos (lo que permitiría, defiende, aliviar los costes sanitarios que se derivan de los problemas de la obesidad). Una opción que no le parece mala a la consejera de Salud de la Junta de Andalucía. "Me parece bien si se demuestra que un precio más alto disuade el consumo, aunque yo por lo que apuesto es porque se haga comida rápida que no sea comida basura: la tecnología que hay permite hacerla con elementos saludables".

Comida rápida, comida basura. Y lo que es aún peor, comida precocinada de catering en los colegios. Una fórmula barata para muchos centros, pero que implica a menudo una mayor ingesta de grasas. Carmen lleva 32 años trabajando en la cocina del colegio Adriano de Sevilla, ubicado en un barrio obrero. Dice que ahora se ven muchos más niños gorditos que antes. Y eso que, en este centro, la dirección ha hecho una apuesta radical por la comida sana.

Los niños revolotean por el p